Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Una van de cal y otra van de arena.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Buena burra hemos comprado.
Difama, que algo queda.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Andarse por las ramas.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
A cama chica, echarse en medio.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Es más larga que la cuaresma.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Quien tiene arte va por todas partes.
Grano a grano, se llena el granero.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Despacio, que llevo prisa.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Mal apaña quien no engaña.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Manda, manda, Pedro y anda.
A gato viejo, rata tierna.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.