Acaso nuevo, consejero nuevo.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Agarrando aunque sea fallo.
Mujer refranes, muller puñetera.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
Hacer de un camino, dos mandados.
La duda es la llave del conocimiento.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Después del relámpago viene el trueno.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Alabar y callar para medrar.
La fantasía es más veloz que el viento
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Fingir ruido por venir a partido.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Leche y vino, veneno fino.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
La niebla deja el tiempo que encuentra
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Pan casero, de ese quiero.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Codicia mala, el saco rompe.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.