Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Difama, que algo queda.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Andarse por las ramas.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
A cama chica, echarse en medio.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Gato meador, llena la casa de hedor.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Es más larga que la cuaresma.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Grano a grano, se llena el granero.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Quien tiene arte va por todas partes.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Despacio, que llevo prisa.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Mal apaña quien no engaña.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
A gato viejo, rata tierna.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Manda, manda, Pedro y anda.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
No puedes tapar el cielo con la mano.