Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Sale más caro el candil que la vela.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Aún está la pelota en el tejado.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Buen corazón quebranta mala ventura.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
De ensalada, dos bocados y dejada.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
A la vejez aladares de pez.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Panza llena, quita pena.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Vísteme despacio que tengo prisa.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Costumbre mala, desterrarla.
En casa del albañil, goteras mil.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Moza reidora, o puta o habladora.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Ocio, ni para descansar.
A cazuela chica, cucharadica.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Enero, claro y heladero.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Domingo sucio, semana puerca.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Del buen vecino sale el buen amigo.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Obra bien empezada, medio acabada.
Quien no arrisca, no aprisca.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Zapato os daré que tengáis que romper.
La noche para pensar, el día para obrar.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.