Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Noche toledana. (Irse de farra).
Hacer castillos en el aire.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Bollo de monja, costal de trigo.
El buen paño dentro del arca se vende.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Estorba más que un colchón en la cocina.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Quien hace, aplace.
Pascua pasada, el martes a casa.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
La variedad place a la voluntad.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El tiempo aclara las cosas.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Esposa mojada, esposa afortunada
Dan el ala para comerse la pechuga.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Atrás viene quien las endereza.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.