Buenas son las mangas después de las Pascuas.
A feria vayas que más valgas.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Todo es según el cristal con que se mira.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Allega, allegador, para buen derramador.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
A consejo malo, campana de palo.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Pan y vino y carne, a secas.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
A malos ratos, buenos tragos.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Sacar la brasa con la mano del gato.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
De padres asientos, hijos taburetes.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
En boca cerrada no entran moscas.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Casa convidada, pobre y denostada.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Pan tierno, casa con empeño.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Está oscuro debajo de la lámpara
Juego de manos, rompedero de ano.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
[inicio del curso].
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
El destino baraja, nosotros jugamos.