No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Para conservar amistad, pared en medio.
Real ahorrado, real ganado.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Este navega con banderita de pendejo.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Quien hace por común, hace por ningún.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Mal de locura, solo la muerte cura.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Amor, viento y ventura, poco dura.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Mear sin peer, rara vez.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Quien tenga tiempo que no espere