De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
No busques a la vez fortuna y mujer.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Ese huevito quiere sal
Beber y comer buen pasatiempo es.
Aquí paz y en el cielo gloria.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Más verga que el Trica programando.
Que cada cual espante sus pulgas.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
El que mucho abarca, poco acaba.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Abril, siempre fue vil.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Dichosos los ojos que te ven.
Mata, que Dios perdona.
No hay tonto para su provecho.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Parecerse como un huevo a una castaña.