Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Viejo es Pedro para cabrero.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
No hay duelo sin consuelo.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Esta de mírame y no me toques.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Ruego de Rey, mandato es.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El que se queja, sus males aleja.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Cuantos más seamos, más reiremos.
O Cesar, o mierda.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Amor viejo, pena pero no muere.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Buen corazón vence mala andanza.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
La caridad empieza por casa.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.