Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Para todo perdido, algo agarrado.
Moza dominguera no quiere lunes.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Tiene la cola pateada.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
No tropieza quien no anda.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
El sentido común es, el menos común que ves.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Es mejor precaver que tener que remediar.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
La vida es una sorpresa continua
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Venía como placa de trailer, fregado y hasta atrás.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Decir, me pesó; callar, no.