La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
De la vista nace el amor.
Donde hay duda hay libertad.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Lobos de la misma camada.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Que dulce queda la mano al que da.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Pobre pero honrado.
Juego y bebida, casa perdida.
No lo hurta, lo hereda.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Ama el sol, el que tiene sombra
Buena burra hemos comprado.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
A grandes cautelas, otras mayores.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Vivir juntado es igual que casado.
Casa en canto, y viña en pago.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Caro compró el que rogó.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Las sueños, sueños son.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Por puerta abierta ladrones entran.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Bueno está lo bueno.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Ante la duda, la más madura.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Desbarata hasta un balín.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.