Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Casa y potro, que lo haga otro.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Lo malo nunca es barato.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Jugar bien sus cartas.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Si vives alegre, rico eres.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
A tres azadonadas, sacar agua.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Hombre casado, burro domado.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
De tal colmena tal enjambre.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Suerte, y al toro.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.