Chico de plaza, chico de mala raza.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Pa'trás como las del marrano.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Cuentas claras conservan amistades.
Novia sin cepas, novio con quejas.
A caballo comedor, cabestro corto.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
A barriga llena, corazón contento.
Cuídate del amigo al que has ofendido
En mi casa mando yo que soy viudo.
A amo ruin, mozo malsín.
Di mentira, y sacarás verdad.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Tripa vacía, suena pronto.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
A cada día su pesar y su esperanza.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
El vino con el amigo.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
No fío, porque pierdo lo mío.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
La noche es capa de pecadores.
Obra hecha, dinero espera.
Un ten con ten para todo está bien.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
No le pongas tanta crema a tus tacos.