El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
La buena vaina no hace buena la espada.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Calva buena, luna llena.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Bebo poco, más quierolo bueno.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Al amigo con su vicio.
Antes di que digan.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Alabanza propia, mentira clara.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Enero, buen mes para el carbonero.
Calumnia, que algo queda.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Alforjas llenas quitan las penas.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Guerra avisada no mata soldado.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
A jugar y perder, pagar y callar.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
A padre avaro, hijo pródigo.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
A mucho amor, mucho perdón.
Más duro que rulo de estatua.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Boca de verdades, cien enemistades.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Dichosos los ojos que te ven.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.