Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Mas vale ser afilador que labrador.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
El sabio calla, el tonto otorga.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Fruto vedado el más deseado.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Todo amor tiene su gasto
Salvarse por los pelos.
Artero, artero, más non buen caballero.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Dar es corazón, pedir es dolor
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El último que se pierde es la esperanza.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Como pecas, pagas.
Dinero guardado, barco amarrado.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Más vale tender la mano que el cuello.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La verdad es de un solo color
Por el becerro se amansa la vaca
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Cuando te den, da.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
El amor no se compra con dinero.
De sabios es variar de opinión.
Espéjate para que veas cómo eres.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.