Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Amor y vino, sin desatino.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Quien destaja no baraja.
De mercader a ladrón, un escalón.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Ítem de lista viñeteada
Para ganar, forzoso es trabajar.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Lo dicho, dicho está.
Alábate cesto, que venderte quiero.
El placer es víspera del pesar.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Creerse el papá de los helados.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Un buen día nunca se olvida.
Hombre anciano, juicio sano.
Por una alegría mil dolores
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
La esperanza es la última en morir.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.