Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Hombre avisado, medio salvado
Refran viejo, nunca miente.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Buena muerte es buena suerte.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
A la mujer brava, la soga larga.
El amor lo perdona todo.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Buena fama es buena cama.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
La avaricia rompe el saco.
Oir a todos, creer a pocos.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Hombre chico, pensamientos grandes.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El vino y la verdad, sin aguar.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Del viejo el consejo.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Ama y guarda.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.