Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
El buen vino en vaso chico.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Los buenos modos agradan a todos.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Madurar viche.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
El diablo está en los detalles.
Cuenta y razón conserva amistad.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Más vale la seguridad, que la policía.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
El vicio, saca la casa de quicio.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Cosa rara, cosa cara.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Pesar compartido, pronto es ido.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Campo florido, campo perdido.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Malo vendrá que bueno me hará.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.