A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Puso pies en polvorosa.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Casa y potro, que lo haga otro.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
El mono sabe el palo al que trepa.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Al rey muerto rey puesto.
El que pega primero pega dos veces.
Qué satisfacción estar enamorado
El perdón sobraría donde el yerro falta.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
La esperanza es el pan de los pobres.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Dar puntadas.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cuando el sol sale, para todos sale.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
La muerte todo lo ataja.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
El que no anda, no tropieza.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Sin dudar, no hay acertar.
Amor de corneta, de diana a retreta.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
La fe mueve montañas.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
El ruin calzado sube a los cascos.
A secreto agravio, secreta venganza.