Despistado como perro en cancha de bochas.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Amor de lejos, felices los cuatro
El que guarda, halla.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Quien mucho da mucho recibe.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Quien bien siembra, bien coge.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Al pan se arrima el perro.
Jugar bien sus cartas.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El cobarde vive, el valiente muere.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Estar en tres y dos.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
El sarampión mata a lo traidor.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Tropezando se aprende a caminar.
Solo como Adán en el día de la madre
Buen compañero, solo Dios del cielo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
El otoño de lo bello, es bello.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
No hay mayor tontería que reñir.
Un mal con un bien se apaga.
Hijo de tigre sale pintado.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
La falta de progreso significa retroceso.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
La felicidad es como un león insaciable