Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Jugar la última carta.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Año de nieves, año de bienes.
Gato gordo, honra su casa.
A tambor mayor, diana no.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
La cascara guarda el palo.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Fingir ruido por venir a partido.
Lo cortes, no quita lo valiente.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Nunca falta un roto para un descosido.
El sol siempre reluce.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Fruto vedado el más deseado.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
La suerte no es para quien la busca.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El vino con el amigo.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Más grande era Roma y cayó.
Al hombre de rejo, vino recio.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Di mentira, y sacarás verdad.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Querer es poder.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.