No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Perros raspan, pero la caravana passa.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
A quien presta nada le resta.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Donde hay orden, hay bendición.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
A quien da y perdona, nácele una corona.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Lo que haces, encuentras.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
El vino no tiene vergüenza.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Por un clavo se pierde una herradura.
El placer es víspera del pesar.
El que del campo viene, cenar quiere.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Jugar la vida al tablero.
Nobleza obliga.
Una pena quita a otra pena.
A causa perdida, mucha palabrería.
Colgar los guayos.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.