Quien boca tiene a Roma va.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
El que siembra, cosecha.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Dame rojura y te daré hermosura.
Date buena vida, temerás más la caída.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Agarrando aunque sea fallo.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
El vino hace buena sangre
Mas mata la duda que el desengaño.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Dama tocada, dama jugada.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Cada palo que aguante su vela.
El que busca, encuentra.
Ley puesta, trampa hecha.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Donde hay duda hay libertad.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
El que canea, no calvea.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Lo que es igual, no es trampa.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Bien guardar no es poco ganar.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Para prosperar, madrugar.
Perfecto solo Dios.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Más pija que el Don Bosco.
Por sus hechos los conoceréis.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Carrera de caballo y parada de borrico.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.