El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Esposa mojada, esposa afortunada
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Boca de verdades, cien enemistades.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Para aprender, perder.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Al pan pan y al vino vino.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
A quien espera, su bien llega.
A mala suerte, envidia fuerte.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El pan es freno del vino.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
A fullería, cordobesías.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Nunca viene una desgracia sola.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
El muerto delante y la griteria atrás.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Buena gana de comer, rica salsa es.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Araña de día, carta o alegría.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Lo prometido es deuda.
Quien anda deprisa es el que tropieza.