Si una puerta se cierra, otra se abre.
Una en el papo y otra en el saco.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Madrastra, madre áspera.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Porfía mata venado, que no venablo.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Esto huele a cuerno quemado.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Chico bache y grande caída.
A ojo de buen cubero.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Gato enratado no quiere pescado.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Más cagado que palo de gallinero.
El arco iris brilla después de la tempestad.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Tope no es pelea.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Presto se va el cordero como el carnero.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
La verdadera amistad es inmortal.
De mi maíz ni un grano.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Ni es carne, ni es pecao.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Le di la mano y me mordió los dedos.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
El cerdo siempre busca el fango.