Al que quiera saber, mentiras a él.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
A la hija mala, dineros y casalla.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Ocasión perdida, para siempre ida.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
De mercader a ladrón, un escalón.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Reniego de plática que acaban en daca.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Amor con casada, solo de pasada.
Amor comprado, dale por vendido.
Obra a destajo, no vale un ajo.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Bien urde quien bien trama.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Reniego de señora que todo lo llora.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Amar a todos, confiar en nadie.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
La mentira es animal de quinta vida.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.