Después de un gustazo, un trancazo.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
No me hables de flores, que soy jardinero.
El perro con rabia, de su amo traba.
Corta despacio, que hay poco paño.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
El hablar mismo idioma.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
A caballo comedor, cabestro corto.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Hay que tomar el toro por las astas.
La viña y el potro, criélos otro.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Agua caliente, salud para el vientre.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Nadie toma lo que no le dan.
Hablar poquito, y mear clarito.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Nuestro gozo en un pozo.
Hombre chico, pensamientos grandes.
A llorar al cuartito.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Caballo andador tropezador.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Quien hace un cesto hace cien.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.