Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Calle el que dio y hable el que recibió.
La gota que derramó el vaso de agua.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
¡Chínchate un ojo!
Como vives, juzgas.
A escote, no hay nada caro.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Ante la duda, abstente.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
La lujuria nunca duerme.
El que apura su vida, apura su muerte.
La ley pareja no es dura.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
En caso de duda, la más tetuda.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Palos con gusto no duelen.
Entre amigos no hay cumplidos.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Pan y vino y carne, a secas.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Pecado callado, medio perdonado.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
Los compañeros de cama se escogen de día
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Este se mete como Juan por su casa.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.