Cuando hay para carne, es vigilia.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Cada mochuelo, a su olivo.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
De padres gatos, hijos michinos.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Quien hace, aplace.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Por San Blas, el besugo atrás.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
A marido ausente, amigo presente.
Más groso que el Guelpa.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
La justicia tiene un largo brazo.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Río cruzado, santo olvidado.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
A buen señor, buena demanda.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Al catarro, con el jarro.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Año de hierba, año de mierda.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Hacer oídos de mercader.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Agua y luna, tiempo de aceituna.