Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Grano a grano, se llena el granero.
A buen salvo está el que repica.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
El diablo está en los detalles.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Pa'trás como las del marrano.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Gallo cantor, acaba en el asador.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
No tropieza quien no anda.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Hay que amarrar el tamal.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
A cada puerta, su dueña.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
El que fía, salió a cobrar.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Cruz y raya, para que me vaya.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
El pez grande se come al chico.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Por el becerro se amansa la vaca
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Benavente, buena tierra y mala gente.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Boca de verdades, temida en todas partes.