Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Esta vale en oro lo que pesa.
Palos con gusto no duelen.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Favores harás, y te arrepentirás.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Quien más tiene, menos suelta.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Quien más tiene, más quiere.
Lo que es igual, no es trampa.
Más se junta pidiendo que dando.
Sirva de algo mientras se muere.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Maestre por maestre, seálo éste.
Aún no asamos y ya pringamos.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
La venganza es un plato para tomar frío.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Barba roja, mucho viento porta.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Jugarse hasta la camisa.
Ni quito ni pongo rey.