Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Sol de invierno caliento poco.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Hacer el agosto.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
A buen amigo buen abrigo.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Gran calma, señal de agua.
Una copa a las once, son once a la una.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
A pan duro, diente agudo.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Lo poco, nunca dio mucho.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Despacito por las piedras
La vida es una cuarentena para el paraíso.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Para el solano, agua en mano.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Dinero guardado, barco amarrado.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.