El pan con hartura y el vino con mesura.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Calva buena, luna llena.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Reloj y campana, muerto mañana.
Buena vida, padre y madre olvida.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
A mi, mis timbres.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Amor forastero, amor pasajero.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Puso pies en polvorosa.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
El vino con el amigo.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Con pedantes, ni un instante.
La lluvia viene después de los bosques.
Donde se pace, que no donde se nace.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Cerrado a cal y canto.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Claridad, y no en el caldo.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.