De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Las cosas en caliente pegan.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Ir por lana y volver trasquilado.
Amigo y vino deben de ser añejos.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El tomate hasta que se remate.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Un buen día nunca se olvida.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Breve habla el que es prudente.
Hasta ajustar, regatear.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Con el metro que midas, te medirán.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Despacito y buena letra.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.