El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Menos idea que Geral pasando música.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Dar el consejo y el vencejo.
La alegría intensa es cosa seria
Mudarse por mejorarse.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Hay confianzas que dan asco.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
El que bien te quiere te hará llorar.
Cada cual es rey en su casa.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Después del gusto, que venga el susto.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
En otoño la mano al moño.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
De pies a cabeza.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Sacar los trapos al sol.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Valor y querer, facilitan el vencer.
Cada cual mire por su cuchar.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Más aburrido que mico recién cogido.
El muerto delante y la griteria atrás.