Música y flores, galas de amores.
Ve tu camino para no tropezar.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Son muchos los hijos del muerto.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Hacer buenas (o malas) migas.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Casa chica infierno grande.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Hacerte amigo del juez
Estar armado hasta los dientes
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Aquel que guarda siempre tiene.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Hacerse el sueco.
Quien más tiene, menos suelta.
A chico santo, gran vigilia.