Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Juan Segura vivió mucho años
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
La buena cena, temprano suena.
La vida es un soplo.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Todas las cosas pasan como el viento.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Hija que casas, casa que abrasa.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Boda y mortaja, del cielo baja.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
No te asombres por poca cosa.
Quien hizo una...hace dos
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
El que se casa, por todo pasa.
Es mejor sudar que temblar
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El mejor suegro, vestido de negro.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.