Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Unos tanto y otros tan poco.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Burlas suaves traen burlas graves.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Más groso que el Guelpa.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
El triunfo de los crueles es breve
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Dejar al gato con el pescado.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A buen hambre, no hay pan duro.
La Cruz, la viña reluz.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
No ser escaparate de nadie.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Hay ayudas que son lavativas.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El vicio, saca la casa de quicio.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Es agua derramada.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Lo que no se empieza no se acaba.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
El mal trago pasarlo pronto.