Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Buena fama es buena cama.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Quieres más o te guiso un huevo.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Hay ropa tendida.
Quien busca, halla.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
la ropa son alas.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Aire gallego, escoba del cielo.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Hazte la fama y échate a la cama.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Jugar la vida al tablero.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Esposa mojada, esposa afortunada
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Susto meado mejor que sangrado.
¡En San Antonio, rayos y truenos!