Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Esperanza que consuela, que no muera.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Viajar con un amigo hace amar la vida
A buen santo te encomiendas.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
El hijo sabe que conoce a su padre.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Dios los cría y el diablo los junta.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Las acciones revelan las pasiones
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
El relajo es dulce después del trabajo.
Dar de comer al diablo.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Querer es poder.
La vida da muchas vueltas.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Quien virtudes siembra, fama siega.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Cría fama y échate en la cama.
Sigue los impulsos de tu corazón
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Está oscuro debajo de la lámpara
Pan con sudor, sabe mejor.
La morena, de azul llena.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Domingo sucio, semana puerca.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Del trabajo nace el descansar.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.