En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
La muerte hace reflexionar.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Quien ama, teme.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
El sexo nos hace perder la cabeza
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Mal ojo le veo al tuerto.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El que con locura nace, con ella yace.
La noche para pensar, el día para obrar.
Calumnia, que algo queda.
Lo que siembres, recogerás.
Mente sana, cuerpo sano.
Secreto a voces.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Una espina en el ojo.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
A la noche putas y a la mañana comadres.
El que busca, encuentra.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Pisar mierda trae buena suerte
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
En esta vida no hay dicha cumplida.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Cerco de luna, agua segura.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Pan con queso sabe a beso.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Llave puesta, puerta abierta.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.