Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Juego de manos es de villanos.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Si ofendes serás ofendido
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Jugar al abejón con alguien.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
El que a hierro mata , a hierro muere.
A burro viejo, poco forraje.
Que mañana hay misa para los sordos.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Bailar la trabajosa.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Más vale bien amigada que mal casada.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
A la mula vieja, alivialé la reja.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Llegar y besar el santo.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Jugar a dos barajas.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Guardas bien y no sabes para quien.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
También los secretarios echan borrones.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
De mi maíz ni un grano.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.