Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Amistad de juerga no dura nada.
A amo ruin, mozo malsín.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Nadie sabe para quien trabaja.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
De saltamontes a chicharra poco marra.
El pez grande se come al chico.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Donde hubo pan migajas quedan.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Maestro, El se puede comer la regla.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
El buen pagador no necesita prenda.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Olla chica hace la bolsa grande.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Mallorquina, puta fina
Juez airado, injusto el fallo.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Por San Martín, trompos al camino.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Una en el papo y otra en el saco.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Necios y gatos son desconfiados.