El que nada debe nada teme.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Aire gallego, escoba del cielo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
De desagradecidos está el infierno henchido.
Pagan justos por pecadores.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Hablen cartas y callen barbas.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
A enemigo que huye, puente de plata.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Que no te den gato, por liebre.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Grano a grano la gallina llena el buche.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
El ladrón juzga por su condición.
Llora tus penas y deja las ajenas.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
A todo coche, le llega su sábado.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.