Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
La caza y los negocios quieren porfía.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
A este son, comen los del ron, ron.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Plata de cura, ni luce ni dura.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Haz como la campana, que tañe y calla.
El tiempo todo lo cura
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Es mejor callar que con tontos hablar.
El perezoso siempre es menesteroso.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Jugar la última carta.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
La larga visita la alegría quita.
Le debe a cada santo una vela.
La pereza es la madre de la pobreza.