El vino, de la verdad es amigo.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El verano es la madre de los pobres
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
La necesidad agudiza el ingenio.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
A mal viento va esta parva.
Honor a quien honor merece.
También al verdugo ahorcan.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Albacete, caga y vete.
Tras de corneados ? Apaleados.
Dios castiga sin palo ni piedra