El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Acabada la misa, se parten las obladas.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
A buena hora pidió el rey gachas.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
El buen vino para el catador fino.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Nadie nace maestro.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
No saber una jota.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Haz bien y vive alegre.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
O Cesar, o mierda.
Cuando el pobre lava, llueve.
Hablar por la boca del ganso.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Gato con guantes no caza ratones.
Borrego al camión, duro a la montera.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Abriles y condes, los más traidores.
Fía poco y en muy pocos.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Amor con hambre, no dura.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
A palabras necias, bofetones.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
A quien has de acallar, has de halagar.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Quien mucho desea, mucho teme.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
En bote pequeño la buena mermelada.