Al que le pique, que se rasque.
Lo que siembras cosechas.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Pequeña hacha derriba un roble.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
A Dios, nada se le oculta.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Del ocio nace el feo negocio.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Galga salida, a liebre parida.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Dan darán, dicen las campanas.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Nadie da sino lo que tiene.
Más sabe una suegra que las culebras.
Campo bien regado, campo preñado.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
La mejor suegra, la muerta.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Mallorquina, puta fina
Tetas y sopa no cabe en la boca.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
El que primero llega, ése la calza.
En casa llena presto se guisa la cena.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
A quien dan, no escoge.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
A donde va encuentra un problema
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Es más grande que un domingo sin paga.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Le dijo la sartén al cazo.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.