El monte tiene ojo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
Le salió el tiro por la culata.
Dar un cuarto al pregonero.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
La mejor fraternidad es la desgracia.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
El sabio calla, el tonto otorga.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Eso es harina de otro costal.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
No hay dicha, sino diligencia.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
A barriga llena, corazón contento.
Más cagado que palo de gallinero.
El dolor embellece al cangrejo.
Para todo perdido, algo agarrado.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Mira que no está el horno para bollos.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Agua corriente, agua inocente.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Las acciones revelan las pasiones
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Hacer un hueco para tapar otro.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Nadie da palos de balde.
A lo hecho, pecho.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Un espejo no sabe ser embustero.