El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El cantar, alegra el trabajar.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
La honestidad es un vestido de oro
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Al hombre mayor, dale honor.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Lo que se da no se quita.
El dinero diario, es necesario.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Mujer pecosa, mujer candela.
Para sabio Salomón.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
La caza y los negocios quieren porfía.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
A cada cosa le llega su tiempo.
La condición hace al ladrón.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Si quieres tener dinero, tenlo.
Jugar la vida al tablero.
Van al mismo mazo.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Amar a todos, confiar en nadie.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Cada uno en su casa es rey.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
A nadie le amarga un dulce.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
El tropezón enseña a sacar el pie.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
No hay pero que valga.